- No comuniques nunca tus datos personales. Tampoco los de ningún familiar o usuario: dirección, teléfono, cuenta bancaria, etcétera
- Sólo acepta solicitudes de amistad de gente que conoces. Existe una gran cantidad de perfiles falsos y es necesario proteger tu privacidad frente personas desconocidas.
- Protege tu contraseña. No comuniques a nadie tu clave. Si sospechas que han entrado en tu perfil cámbiala rápidamente usando una más complicada.
- Personaliza la privacidad de tu perfil. Te permite decidir quién puede acceder a la partes específicas de tu perfil: lista de amigos, datos personales, etcétera
- Organiza a tus amigos en listas. Esto es muy útil para configurar tu privacidad por grupos de personas.
- Define la privacidad de los fotos que subes. Comparte los álbumes de fotos con los grupos adecuados.
- Configura la privacidad de tu biografía. Decide quienes deseas que accedan a sus datos y evita que se publiquen en ella ciertas historias sin tu consentimiento
- No es obligatorio contarlo todo sobre uno mismo.
- Los campos sobre intereses, relaciones personales, lugar de residencia, estudio, etc…son opcionales. No es necesario rellenar todas las opciones que Facebook nos presenta a la hora de configurar nuestro perfil. Se pueden rellenar de manera escueta o no hacerlo en absoluto
- Las opciones de privacidad son amigas. Ya sea en Twitter, Facebook o Instagram, las opciones de privacidad te permiten configurar en gran detalle cuándo y quién va a ver tu actividad. Todo el mundo, amigos de amigos, amigos. o personas en concreto. Tener configuradas al gusto las opciones de privacidad impide que los mirones puedan seguir toda tu actividad en Internet.
- Cuidado con quien se agrega. Las peticiones de amistad de gente extraña están a la orden del día. En algunos casos son bots, en otros estafadores y en otro gente que se ha confundido. Hay que tratar con cautela a alguien que nos agrega sin conocernos y con quien no se tienen amigos en común.
- Usa la navegación privada. La navegación privada que ofrecen todos los navegadores no guarda ciertos datos, lo cual es muy útil a la hora de evitar el algoritmo de publicidad. Además, si se usa esta opción en un ordenador que no es el habitual, no se guardarán datos de contraseñas, cuentas utilizadas o historial.
- Cierra sesión siempre. Cuando se acaba de hacer algo con una cuenta en un ordenador que pueden usar más personas, siempre se debe cerrar sesión. No sabes quien va a utilizar ese ordenador después de ti.
- Cuidado con la localización. Casi todas las apps tienen una función de localización. Puede que en algunos casos no interese divulgar en la red que estás a cientos de kilómetros de casa.
- Cuidado con las aplicaciones que nos solicitan acceso a nuestros datos. Facebook está plagado de aplicaciones que te dicen a qué famoso te pareces, qué princesa Disney eres o qué personaje histórico fuiste en tu vida pasada. Todas esas aplicaciones requieren acceso a tus publicaciones, tus contactos y en general, a toda tu información.
- Gestionar el acceso que damos a las aplicaciones. Muchas veces meterse en la configuración del perfil y ver las aplicaciones que tienen acceso a él es toda una sorpresa. Apps que usaste una sola vez o que descargaste para probar, pueden seguir teniendo acceso a tus datos.
- Utilizar el modo «ver como…». Esta opción es muy útil para ver nuestro perfil como lo ven los visitantes y poder ver si tenemos información pública que no queremos.
- Condiciones de uso. Nadie las mira, eso es un hecho. Pero a pesar de ser largas pueden tener información muy importante sobre como se van a tratar los datos personales.
- Una contraseña nunca es demasiado segura. No repetir contraseñas, mentir en las preguntas de seguridad, y construir verdaderos galimatías a la hora de crear una contraseña es vital. Si una contraseña falla el riesgo es enorme. Para cosas especialmente importantes, como servicios financieros, una autentificación en dos pasos es una opción muy segura.
LA PRIVACIDAD DE LAS REDES SOCIALES Las redes sociales son parte de los hábitos cotidianos de muchas personas. Tanto adultos como menores, cualquier internauta usa al menos una red social y la gran mayoría de ellos participan activamente en más de una. Estas plataformas son servicios de Internet que permiten a los usuarios generar un perfil público, en el que pueden plasmar datos personales e información de distinta índole. Tal es el impacto que generaron, que para muchas personas las redes sociales son los motivos principales para conectarse a Internet. Sin embargo, a partir de su uso constante, los usuarios se ven expuestos a un conjunto de amenazas informáticas que pueden atentar contra su información, privacidad, dinero o incluso su propia integridad. Ante la creciente tendencia de los ataques informáticos que utilizan las redes soc...
muy buenos consejos para proteger nuestra privacidad en las redes sociales
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